{"id":14688,"date":"2025-09-30T03:12:03","date_gmt":"2025-09-30T01:12:03","guid":{"rendered":"https:\/\/aminogram.com\/deteccion-precoz-de-la-desnutricion-en-el-adulto-mayor-propuesta-clinica-basada-en-bioimpedancia-multifrecuencia\/"},"modified":"2026-02-17T06:10:07","modified_gmt":"2026-02-17T05:10:07","slug":"deteccion-precoz-de-la-desnutricion-en-el-adulto-mayor-propuesta-clinica-basada-en-bioimpedancia-multifrecuencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aminogram.com\/es\/deteccion-precoz-de-la-desnutricion-en-el-adulto-mayor-propuesta-clinica-basada-en-bioimpedancia-multifrecuencia\/","title":{"rendered":"Detecci\u00f3n precoz de la desnutrici\u00f3n en el adulto mayor: propuesta cl\u00ednica basada en bioimpedancia multifrecuencia"},"content":{"rendered":"\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El envejecimiento poblacional representa desaf\u00edos crecientes en salud p\u00fablica, incluyendo la detecci\u00f3n temprana de la desnutrici\u00f3n en adultos mayores. Esta condici\u00f3n, frecuentemente subdiagnosticada, impacta negativamente en la funcionalidad, la calidad de vida y el pron\u00f3stico cl\u00ednico. Los m\u00e9todos tradicionales de evaluaci\u00f3n nutricional, centrados en el \u00edndice de masa corporal (IMC), historia cl\u00ednica y antropometr\u00eda, resultan insuficientes para identificar alteraciones metab\u00f3licas y celulares en estadios subcl\u00ednicos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este contexto, la bioimpedancia multifrecuencia (mfBIA) emerge como una herramienta objetiva, reproducible y no invasiva que permite evaluar la composici\u00f3n corporal con mayor precisi\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Justificaci\u00f3n cl\u00ednica y epidemiol\u00f3gica del cribado basado en BIA<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La desnutrici\u00f3n en adultos mayores es una condici\u00f3n prevalente y subdiagnosticada, con implicaciones cl\u00ednicas que van desde la p\u00e9rdida de funcionalidad hasta el aumento de la mortalidad. Estudios como el ELAN (Correia et al., 2020) han evidenciado que m\u00e1s del 30 % de los pacientes hospitalizados en Am\u00e9rica Latina presentan alg\u00fan grado de malnutrici\u00f3n, y que esta cifra puede ser a\u00fan mayor en contextos geri\u00e1tricos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La BIA representa una herramienta accesible y no invasiva para el cribado nutricional y metab\u00f3lico en el adulto mayor. Su capacidad para estimar par\u00e1metros como la masa libre de grasa, la masa grasa, el agua corporal total y su distribuci\u00f3n intra- y extracelular, as\u00ed como el \u00e1ngulo de fase, permite identificar de manera temprana alteraciones en la composici\u00f3n corporal y en la integridad celular que preceden a la manifestaci\u00f3n cl\u00ednica de la desnutrici\u00f3n. De esta forma, la BIA aporta informaci\u00f3n objetiva y complementaria que orienta la detecci\u00f3n precoz de riesgo nutricional, facilitando la toma de decisiones oportunas y la integraci\u00f3n con otras pruebas cl\u00ednicas y de desempe\u00f1o f\u00edsico cuando sea necesario.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Cambios fisiol\u00f3gicos en el envejecimiento y su impacto nutricional<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante el envejecimiento ocurren modificaciones estructurales y funcionales que afectan la masa celular activa (MCA), la distribuci\u00f3n h\u00eddrica y la proporci\u00f3n de masa grasa. Estas alteraciones no se reflejan necesariamente en el peso corporal ni en el IMC, lo que puede llevar a diagn\u00f3sticos err\u00f3neos, especialmente en casos de obesidad sarcop\u00e9nica o desnutrici\u00f3n oculta.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estudios recientes han demostrado que par\u00e1metros como el \u00e1ngulo de fase (AF\u00b0), el \u00edndice de masa libre de grasa (FFMI), el \u00edndice de masa esquel\u00e9tica (ASMI) y el radio de impedancia (IR) ofrecen mayor sensibilidad para detectar riesgo nutricional en adultos mayores (S\u00e1nchez-S\u00e1nchez et al., 2022; Zhang et al., 2023; Cederholm et al., 2022).<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Limitaciones del IMC y necesidad de indicadores funcionales<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El \u00edndice de masa corporal (IMC), aunque \u00fatil como indicador poblacional, presenta serias limitaciones en adultos mayores. No distingue entre masa grasa y masa muscular, ni refleja redistribuciones h\u00eddricas asociadas al envejecimiento o a patolog\u00edas cr\u00f3nicas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ejemplo, un IMC dentro del rango normal puede ocultar una p\u00e9rdida significativa de masa celular activa o una expansi\u00f3n del compartimento extracelular, lo que se traduce en mayor riesgo metab\u00f3lico y funcional. En este sentido, el uso de indicadores como el \u00e1ngulo de fase, el radio de impedancia y el FFMI permite una evaluaci\u00f3n m\u00e1s precisa y personalizada (Norman et al., 2021).<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Indicadores funcionales clave en mfBIA<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li><strong>\u00c1ngulo de fase (AF\u00b0):<\/strong> Refleja la integridad de las membranas celulares y la cantidad de masa celular activa. Valores inferiores a 5\u00b0 en hombres y 4.5\u00b0 en mujeres mayores de 65 a\u00f1os se asocian con mayor riesgo de desnutrici\u00f3n, inflamaci\u00f3n y mortalidad. Su utilidad como predictor cl\u00ednico ha sido validada en cohortes geri\u00e1tricas (S\u00e1nchez-S\u00e1nchez et al., 2022).<\/li>\r\n<\/ul>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li><strong>Radio de impedancia (IR):<\/strong> Calculado como z200\/z5, indica redistribuci\u00f3n h\u00eddrica y deterioro celular. Un IR elevado sugiere expansi\u00f3n del agua extracelular y p\u00e9rdida de masa intracelular, siendo \u00fatil en pacientes con enfermedades cr\u00f3nicas (Zhang et al., 2023).<\/li>\r\n<\/ul>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li><strong>Masa celular activa (MCA):<\/strong> Representa el compartimento metab\u00f3licamente activo. Su disminuci\u00f3n se relaciona con sarcopenia y riesgo de discapacidad. Valores bajos de FFMI (&lt;15 kg\/m\u00b2 en mujeres, &lt;17 kg\/m\u00b2 en hombres) y ASMI (&lt;5.5 kg\/m\u00b2 en mujeres, &lt;7.0 kg\/m\u00b2 en hombres) son indicadores de riesgo nutricional (Cederholm et al., 2022).<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li><strong>Equilibrio h\u00eddrico:<\/strong> La relaci\u00f3n AEC\/AIC permite identificar estr\u00e9s metab\u00f3lico y retenci\u00f3n de l\u00edquidos. Un aumento en esta relaci\u00f3n precede la aparici\u00f3n de edemas cl\u00ednicos y se asocia con desnutrici\u00f3n (Barazzoni et al., 2021).<\/li>\r\n<\/ul>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li><strong>Prote\u00ednas corporales:<\/strong> Estimaciones de prote\u00ednas totales y activas se correlacionan con funci\u00f3n inmune y riesgo metab\u00f3lico. Su disminuci\u00f3n predice complicaciones cl\u00ednicas independientemente del IMC (Poulia et al., 2023).<\/li>\r\n<\/ul>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li><strong>ASMI (\u00cdndice de masa muscular apendicular):<\/strong> Este indicador refleja la cantidad de masa muscular en extremidades, siendo esencial para el diagn\u00f3stico de sarcopenia. Valores inferiores a 7.0 kg\/m\u00b2 en hombres y 5.5 kg\/m\u00b2 en mujeres mayores de 65 a\u00f1os se asocian con mayor riesgo de discapacidad, ca\u00eddas y p\u00e9rdida de autonom\u00eda funcional. Su medici\u00f3n mediante mfBIA permite una evaluaci\u00f3n r\u00e1pida y reproducible, y debe considerarse junto al FFMI para una clasificaci\u00f3n m\u00e1s precisa del estado nutricional (Cederholm et al., 2022; Norman et al., 2021).<\/li>\r\n<\/ul>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li><strong>FFMI (\u00cdndice de masa libre de grasa):<\/strong> El FFMI representa la masa libre de grasa ajustada por estatura, es un indicador directo de la reserva proteica corporal. Valores inferiores a 17 kg\/m\u00b2 en hombres y 15 kg\/m\u00b2 en mujeres mayores de 65 a\u00f1os se asocian con mayor riesgo de complicaciones cl\u00ednicas, hospitalizaci\u00f3n y mortalidad, incluso en presencia de IMC normal. Su utilidad ha sido validada en cohortes geri\u00e1tricas y se recomienda como criterio diagn\u00f3stico complementario en protocolos de cribado nutricional (Cederholm et al., 2022; Norman et al., 2021).<\/li>\r\n<\/ul>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay que recordar que la mfBIA es una herramienta de detecci\u00f3n precoz de riesgos funcionales, no un m\u00e9todo diagn\u00f3stico definitivo. Su valor radica en identificar alteraciones subcl\u00ednicas en la composici\u00f3n corporal que preceden la manifestaci\u00f3n cl\u00ednica de la desnutrici\u00f3n o la sarcopenia.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, para establecer un diagn\u00f3stico formal, debe ser complementada con otros par\u00e1metros cl\u00ednicos, funcionales y bioqu\u00edmicos, como la fuerza de prensi\u00f3n manual, la velocidad de marcha, el MNA, el SARC-F, y marcadores como alb\u00famina, prealb\u00famina o prote\u00edna C reactiva. La integraci\u00f3n de estos elementos permite una valoraci\u00f3n nutricional m\u00e1s completa, alineada con las gu\u00edas internacionales como ESPEN y EWGSOP2 (Cederholm et al., 2022; Barazzoni et al., 2021).<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Aplicabilidad en contextos comunitarios y atenci\u00f3n primaria<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mfBIA no solo es \u00fatil en entornos hospitalarios o especializados, sino que puede ser integrada en programas comunitarios de atenci\u00f3n al adulto mayor. Su portabilidad, rapidez y bajo costo operativo la hacen viable para jornadas de cribado, visitas domiciliarias y centros de atenci\u00f3n primaria.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, permite generar bases de datos longitudinales que facilitan el seguimiento del estado nutricional y la evaluaci\u00f3n del impacto de intervenciones. Esta aplicabilidad comunitaria ha sido validada en experiencias como el estudio HELENA en Europa (Poulia et al., 2023), y puede ser adaptada a contextos latinoamericanos con criterios de pertinencia cultural y epidemiol\u00f3gica.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Propuesta de protocolo cl\u00ednico escalonado para cribado nutricional<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Fase 1: Preparaci\u00f3n del paciente<\/strong><\/h4>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li>Ayuno ligero de 3 horas<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li>Sin ejercicio intenso en las \u00faltimas 12 horas<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li>Micci\u00f3n previa<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li>Posici\u00f3n estandarizada seg\u00fan el fabricante<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li>Sin contacto con metales<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li>Evitar medici\u00f3n en casos de edema generalizado o caquexia avanzada, salvo que se eval\u00fae exclusivamente AF\u00b0 e IR<\/li>\r\n<\/ul>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Fase 2: Registro de par\u00e1metros<\/strong><\/h4>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li>\u00c1ngulo de fase (AF\u00b0)<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li>FFMI y ASMI<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li>Relaci\u00f3n AEC\/AIC<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li>Radio de impedancia (IR)<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li>Contenido mineral \u00f3seo y masa seca sin grasa<\/li>\r\n<\/ul>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Fase 3: Clasificaci\u00f3n del riesgo nutricional<\/strong><\/h4>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li>Bajo riesgo: todos los par\u00e1metros dentro de rangos normales<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li>Riesgo moderado: uno o dos par\u00e1metros alterados<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li>Alto riesgo: tres o m\u00e1s par\u00e1metros alterados<\/li>\r\n<\/ul>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Fase 4: Derivaci\u00f3n e intervenci\u00f3n<\/strong><\/h4>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li>Bajo riesgo: reevaluaci\u00f3n en 6\u201312 meses<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li>Riesgo moderado: intervenci\u00f3n educativa y seguimiento a 3 meses<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li>Alto riesgo: derivaci\u00f3n a nutricionista, evaluaci\u00f3n funcional y seguimiento mensual<\/li>\r\n<\/ul>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Fase 5: Integraci\u00f3n cl\u00ednica<\/strong><\/h4>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los resultados deben incorporarse a la historia cl\u00ednica y complementarse con escalas validadas como el MNA o SARC-F. Este enfoque permite una detecci\u00f3n temprana, evita el sobretratamiento y optimiza los recursos cl\u00ednicos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Perspectivas de investigaci\u00f3n y normalizaci\u00f3n regional<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La implementaci\u00f3n de protocolos basados en mfBIA abre oportunidades para la investigaci\u00f3n multic\u00e9ntrica en envejecimiento, nutrici\u00f3n y funcionalidad. La creaci\u00f3n de observatorios regionales como ObBIA Latam liderado por la cl\u00ednica nutricional virtual (CNV) para Am\u00e9rica Latina, permitir\u00eda consolidar datos normativos, validar puntos de corte espec\u00edficos para poblaciones latinoamericanas y generar evidencia para gu\u00edas cl\u00ednicas adaptadas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, el an\u00e1lisis de par\u00e1metros como el contenido mineral \u00f3seo, la masa seca sin grasa y las prote\u00ednas activas puede contribuir al desarrollo de nuevos biomarcadores nutricionales con valor predictivo y terap\u00e9utico.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Conclusiones<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mfBIA ofrece una alternativa superior al IMC para la detecci\u00f3n precoz de la desnutrici\u00f3n en adultos mayores. Su capacidad para identificar alteraciones funcionales antes de que se manifiesten cl\u00ednicamente la convierte en una herramienta estrat\u00e9gica en atenci\u00f3n primaria, geriatr\u00eda y programas comunitarios. La implementaci\u00f3n de un protocolo estandarizado basado en par\u00e1metros funcionales permite mejorar el diagn\u00f3stico, guiar intervenciones oportunas y contribuir a una mejor calidad de vida en la poblaci\u00f3n geri\u00e1trica.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Aminogram, estamos comprometidos con el desarrollo y la fabricaci\u00f3n de dispositivos de bioimpedancia multifrecuencia de alta calidad que sean accesibles para profesionales de todo el mundo. Nuestra misi\u00f3n es democratizar el acceso a tecnolog\u00edas avanzadas, permitiendo la integraci\u00f3n de evaluaciones funcionales como esta en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica diaria, haciendo de la precisi\u00f3n, la prevenci\u00f3n y la nutrici\u00f3n transformadora una realidad global<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Referencias<\/strong><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<ol class=\"wp-block-list\">\r\n<li>Barazzoni, R., et al. (2021). ESPEN expert statements and practical guidance for nutritional assessment in older individuals. <em>Clinical Nutrition, 40<\/em>(5), 2952\u20132966. https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.clnu.2021.04.018<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li>Cederholm, T., et al. (2022). ESPEN guidelines on definitions and terminology of clinical nutrition. <em>Clinical Nutrition, 41<\/em>(4), 626\u2013644. https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.clnu.2022.02.002<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li>Correia, M. I. T. D., et al. (2020). Prevalence of hospital malnutrition in Latin America: The multicenter ELAN study. <em>Nutrition, 70<\/em>, 110610. https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.nut.2019.110610<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li>Cruz-Jentoft, A. J., et al. (2019). Sarcopenia: Revised European consensus on definition and diagnosis. <em>Age and Ageing, 48<\/em>(1), 16\u201331. https:\/\/doi.org\/10.1093\/ageing\/afy169<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li>Guigoz, Y., et al. (2006). The Mini Nutritional Assessment (MNA) review: What does it tell us? <em>The Journal of Nutrition, Health and Aging, 10<\/em>(6), 466\u2013485. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1007\/BF02982066\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">https:\/\/doi.org\/10.1007\/BF02982066<\/a><\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li>Kyle, U. G., et al. (2020). Single prediction equation for bioelectrical impedance analysis in adults aged 20\u201394 years. <em>Nutrition, 71<\/em>, 110638. https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.nut.2019.110638<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li>Norman, K., et al. (2021). Prognostic impact of body cell mass index and phase angle in older patients \u2013 A 5-year follow-up. <em>Clinical Nutrition, 40<\/em>(4), 1698\u20131705. https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.clnu.2020.07.045<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li>Poulia, K. A., et al. (2023). Total body protein and metabolically active protein estimates by BIA predict adverse outcomes in older adults: Results from the HELENA study. <em>Clinical Nutrition, 42<\/em>(3), 375\u2013382. https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.clnu.2023.01.014<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li>S\u00e1nchez-S\u00e1nchez, M. L., et al. (2022). Phase angle as a marker of malnutrition and mortality risk in older adults: A prospective cohort study. <em>Clinical Nutrition ESPEN, 48<\/em>, 134\u2013140. https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.clnesp.2022.02.007<\/li>\r\n\r\n\r\n\r\n<li>Zhang, F., et al. (2023). Impedance ratio (Z200\/Z5) as a novel indicator of fluid distribution and nutritional risk in elderly patients with chronic diseases. <em>Nutrition, 107<\/em>, 111945. https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.nut.2022.111945<\/li>\r\n<\/ol>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n El envejecimiento poblacional representa desaf\u00edos crecientes en salud p\u00fablica, incluyendo la detecci\u00f3n temprana de la desnutrici\u00f3n en adultos mayores. Esta condici\u00f3n, frecuentemente subdiagnosticada, impacta negativamente en la funcionalidad, la calidad de vida y el pron\u00f3stico cl\u00ednico. 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