{"id":23796,"date":"2026-10-01T20:04:10","date_gmt":"2026-10-01T18:04:10","guid":{"rendered":"https:\/\/aminogram.com\/?p=23796"},"modified":"2026-10-01T21:54:33","modified_gmt":"2026-10-01T19:54:33","slug":"el-papel-de-la-bioimpedanciometria-bia-en-la-desnutricion-hospitalaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aminogram.com\/es\/el-papel-de-la-bioimpedanciometria-bia-en-la-desnutricion-hospitalaria\/","title":{"rendered":"El papel de la bioimpedanciometr\u00eda (BIA) en la desnutrici\u00f3n hospitalaria"},"content":{"rendered":"<article>\n<h2>Puntos clave<\/h2>\n<ul>\n<li>La desnutrici\u00f3n es un estado din\u00e1mico: puede aparecer, agravarse o mejorar durante la hospitalizaci\u00f3n, sea cual sea el estado nutricional inicial <sup><a href=\"#ref-1\">1<\/a>,<a href=\"#ref-2\">2<\/a><\/sup>.<\/li>\n<li>La evaluaci\u00f3n de la composici\u00f3n corporal aporta informaci\u00f3n complementaria cuando el peso es dif\u00edcil de interpretar durante la hospitalizaci\u00f3n <sup><a href=\"#ref-3\">3<\/a>,<a href=\"#ref-4\">4<\/a><\/sup>.<\/li>\n<li>La resistencia, la reactancia, el \u00e1ngulo de fase y el ratio de impedancia (IR) son mediciones el\u00e9ctricas directas obtenidas por BIA, independientes de las ecuaciones de predicci\u00f3n <sup><a href=\"#ref-5\">5<\/a>,<a href=\"#ref-6\">6<\/a><\/sup>.<\/li>\n<li>El \u00e1ngulo de fase puede servir para seguir la evoluci\u00f3n de una enfermedad o el efecto de una intervenci\u00f3n <sup><a href=\"#ref-6\">6<\/a><\/sup>.<\/li>\n<li>Un IR elevado se ha asociado a un peor estado nutricional y a una inflamaci\u00f3n m\u00e1s marcada, y ha resultado ser un factor predictivo independiente de la mortalidad global y cardiovascular <sup><a href=\"#ref-7\">7<\/a><\/sup>.<\/li>\n<li>Los \u00edndices de masa muscular y de masa libre de grasa estimados por la BIA cl\u00e1sica (p. ej., FFMI, ASMI) disponen de puntos de corte diagn\u00f3sticos propuestos por GLIM, la ESPEN y la HAS <sup><a href=\"#ref-1\">1<\/a>\u2013<a href=\"#ref-4\">4<\/a>,<a href=\"#ref-8\">8<\/a><\/sup>.<\/li>\n<li>La BIVA eval\u00faa simult\u00e1neamente la hidrataci\u00f3n y la masa de los tejidos blandos, sin recurrir al peso corporal ni a las ecuaciones de predicci\u00f3n, y ayuda a distinguir una p\u00e9rdida de agua de una p\u00e9rdida tisular <sup><a href=\"#ref-9\">9<\/a><\/sup>.<\/li>\n<li>Se necesitan condiciones de medici\u00f3n estandarizadas para obtener resultados fiables, reproducibles y exactos <sup><a href=\"#ref-5\">5<\/a><\/sup>.<\/li>\n<li>Las principales limitaciones de la BIA derivan de las ecuaciones de predicci\u00f3n utilizadas para estimar los compartimentos corporales; las mediciones el\u00e9ctricas brutas, obtenidas en condiciones estandarizadas, permiten superar estas limitaciones.<\/li>\n<li>Se necesitan investigaciones complementarias para desarrollar algoritmos espec\u00edficos para cada patolog\u00eda, a fin de facilitar la interpretaci\u00f3n de los datos el\u00e9ctricos por parte de los cl\u00ednicos.<\/li>\n<\/ul>\n<h2>\u00bfPor qu\u00e9 seguir el estado nutricional durante la estancia hospitalaria?<\/h2>\n<p>La desnutrici\u00f3n es un estado din\u00e1mico: puede aparecer, agravarse o mejorar durante la hospitalizaci\u00f3n, sea cual sea el estado nutricional inicial <sup><a href=\"#ref-1\">1<\/a>,<a href=\"#ref-2\">2<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>1. La hospitalizaci\u00f3n puede provocar desnutrici\u00f3n. La incidencia de la desnutrici\u00f3n adquirida en el hospital alcanza aproximadamente el 22 % en los estudios prospectivos y el 26 % en cuidados agudos <sup><a href=\"#ref-10\">10<\/a><\/sup>. En una cohorte reciente, el 28 % de los pacientes bien nutridos al ingreso se desnutrieron durante su estancia <sup><a href=\"#ref-11\">11<\/a><\/sup>. Un cribado realizado \u00fanicamente al ingreso no permite, por lo tanto, detectarlos.<\/p>\n<p>2. El deterioro nutricional agrava el pron\u00f3stico. Se asocia a una estancia m\u00e1s larga (34 frente a 26 d\u00edas en mediana) y a un riesgo tres veces mayor de otras complicaciones hospitalarias (OR 3.07) <sup><a href=\"#ref-11\">11<\/a><\/sup>. A la inversa, el soporte nutricional reduce la mortalidad de los pacientes en riesgo <sup><a href=\"#ref-12\">12<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>3. Este deterioro es en parte evitable. La ausencia de una atenci\u00f3n nutricional adecuada durante la primera semana es un factor predictivo independiente del mismo (OR 2.3) <sup><a href=\"#ref-11\">11<\/a><\/sup>. Un seguimiento regular permite intervenir precozmente y pasar de una l\u00f3gica de constataci\u00f3n a una l\u00f3gica de prevenci\u00f3n.<\/p>\n<p>4. Las recomendaciones lo exigen.<\/p>\n<ul>\n<li>HAS: reevaluaci\u00f3n al menos semanal en el hospital <sup><a href=\"#ref-1\">1<\/a>,<a href=\"#ref-2\">2<\/a><\/sup>. En el adulto mayor, el informe de hospitalizaci\u00f3n debe mencionar el peso de ingreso y de alta, as\u00ed como el diagn\u00f3stico de desnutrici\u00f3n y su gravedad <sup><a href=\"#ref-2\">2<\/a><\/sup>.<\/li>\n<li>ESPEN: seguimiento semanal en caso de evoluci\u00f3n postoperatoria complicada <sup><a href=\"#ref-13\">13<\/a><\/sup>.<\/li>\n<li>NutritionDay: muchos pacientes desconocen la magnitud de su p\u00e9rdida de peso reciente, lo que justifica un pesaje regular durante la hospitalizaci\u00f3n <sup><a href=\"#ref-14\">14<\/a><\/sup>.<\/li>\n<\/ul>\n<p>5. El peso por s\u00ed solo no basta. Los edemas y las variaciones h\u00eddricas falsean el peso y el IMC, en particular en casos de insuficiencia card\u00edaca, renal o hep\u00e1tica <sup><a href=\"#ref-3\">3<\/a><\/sup>. Una p\u00e9rdida muscular puede entonces pasar desapercibida tras un peso estable, de ah\u00ed el inter\u00e9s de seguir la composici\u00f3n corporal <sup><a href=\"#ref-3\">3<\/a>\u2013<a href=\"#ref-5\">5<\/a><\/sup>.<\/p>\n<h2>C\u00f3mo seguir el estado nutricional en el hospital: BIA y BIVA<\/h2>\n<h3>\u00bfPor qu\u00e9 integrarla?<\/h3>\n<p>Durante la hospitalizaci\u00f3n, el peso puede ser dif\u00edcil de interpretar, sobre todo porque las variaciones de la hidrataci\u00f3n pueden enmascarar un balance nutricional negativo. La evaluaci\u00f3n de la composici\u00f3n corporal aporta entonces informaci\u00f3n complementaria. Un peso estable, o incluso en aumento, puede deberse a una retenci\u00f3n de l\u00edquidos que enmascara una p\u00e9rdida de tejidos blandos, que ni el peso ni el IMC permiten detectar. Adem\u00e1s, la BIA forma parte de los m\u00e9todos reconocidos por GLIM para el diagn\u00f3stico de la desnutrici\u00f3n <sup><a href=\"#ref-3\">3<\/a>,<a href=\"#ref-4\">4<\/a><\/sup>.<\/p>\n<h3>\u00bfQu\u00e9 observar?<\/h3>\n<p>1. Los par\u00e1metros brutos. La resistencia, la reactancia, el \u00e1ngulo de fase y el ratio de impedancia (IR) son mediciones el\u00e9ctricas directas, independientes de las ecuaciones de predicci\u00f3n <sup><a href=\"#ref-5\">5<\/a>,<a href=\"#ref-6\">6<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>El \u00e1ngulo de fase, medido a 50 kHz, refleja la integridad de las membranas celulares y la masa celular activa <sup><a href=\"#ref-5\">5<\/a>,<a href=\"#ref-6\">6<\/a><\/sup>. No permite establecer un diagn\u00f3stico, pero s\u00ed seguir la evoluci\u00f3n de una enfermedad o el efecto de una intervenci\u00f3n. Dado que un valor bajo puede traducir tanto una sobrecarga h\u00eddrica como una desnutrici\u00f3n, debe interpretarse seg\u00fan el contexto cl\u00ednico <sup><a href=\"#ref-6\">6<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>El IR, relaci\u00f3n entre la impedancia a 200 kHz y la impedancia a 5 kHz (Z200\/Z5), se mantiene netamente por debajo de 1 en el sujeto sano. Tiende hacia 1 cuando las membranas celulares se alteran y los l\u00edquidos se desplazan hacia el sector extracelular <sup><a href=\"#ref-6\">6<\/a>,<a href=\"#ref-7\">7<\/a>,<a href=\"#ref-15\">15<\/a><\/sup>. Var\u00eda en sentido inverso al \u00e1ngulo de fase (r de \u22120.86 a \u22120.98) <sup><a href=\"#ref-15\">15<\/a><\/sup>. Es m\u00e1s elevado en los pacientes que en los sujetos sanos (aproximadamente 0.85 frente a 0.80) <sup><a href=\"#ref-15\">15<\/a><\/sup>, y m\u00e1s bajo en los atletas que en la poblaci\u00f3n general <sup><a href=\"#ref-16\">16<\/a><\/sup>. En 493 pacientes en hemodi\u00e1lisis, un IR elevado se asociaba a un peor estado nutricional y a una inflamaci\u00f3n m\u00e1s marcada, y constitu\u00eda un factor predictivo independiente de la mortalidad global y cardiovascular <sup><a href=\"#ref-7\">7<\/a><\/sup>. En cuidados intensivos y en oncolog\u00eda, su valor pron\u00f3stico es comparable al del \u00e1ngulo de fase <sup><a href=\"#ref-6\">6<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>2. La BIVA (an\u00e1lisis vectorial de la impedancia bioel\u00e9ctrica). La BIVA representa en forma de vector la resistencia y la reactancia medidas a 50 kHz y normalizadas respecto a la talla (R\/H, Xc\/H). No utiliza ni ecuaciones ni el peso corporal <sup><a href=\"#ref-9\">9<\/a>,<a href=\"#ref-17\">17<\/a><\/sup>. Este vector se compara con las elipses de tolerancia (50 %, 75 % y 95 %) de una poblaci\u00f3n de referencia <sup><a href=\"#ref-18\">18<\/a><\/sup>. El desplazamiento del vector informa sobre la masa celular de los tejidos blandos y sobre el estado de hidrataci\u00f3n (Fig. 1) <sup><a href=\"#ref-9\">9<\/a>,<a href=\"#ref-18\">18<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p class=\"fig\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/aminogram.com\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/representation-biva-sur-le-graphique-rxc.webp\" alt=\"Representaci\u00f3n BIVA en el gr\u00e1fico RXc-R\"><\/p>\n<p class=\"cap\"><strong>Fig. 1 \u2013 Representaci\u00f3n BIVA en el gr\u00e1fico RXc-R.<\/strong><\/p>\n<p class=\"cap\">Elipses de tolerancia a 50 %, 75 % y 95 % de una poblaci\u00f3n de referencia. BCM: masa celular activa (<em>body cell mass<\/em>); TBW: agua corporal total (<em>total body water<\/em>).<\/p>\n<p>En el paciente hospitalizado, la BIVA eval\u00faa simult\u00e1neamente la hidrataci\u00f3n y la masa de los tejidos blandos, cualquiera que sea la situaci\u00f3n cl\u00ednica, y distingue una p\u00e9rdida de agua de una p\u00e9rdida tisular <sup><a href=\"#ref-9\">9<\/a><\/sup>. Tambi\u00e9n complementa el \u00e1ngulo de fase: a igual \u00e1ngulo, la longitud del vector informa sobre el estado de hidrataci\u00f3n <sup><a href=\"#ref-6\">6<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>3. La BIA cl\u00e1sica. Estima los compartimentos corporales mediante ecuaciones, y los valores obtenidos se comparan despu\u00e9s con los puntos de corte de GLIM, de la ESPEN o de la HAS <sup><a href=\"#ref-1\">1<\/a>\u2013<a href=\"#ref-3\">3<\/a>,<a href=\"#ref-8\">8<\/a><\/sup>. Los resultados dependen de la ecuaci\u00f3n utilizada <sup><a href=\"#ref-5\">5<\/a><\/sup>.<\/p>\n<h3>C\u00f3mo medir<\/h3>\n<ul>\n<li>Utilizar un equipo sensible a la fase para el \u00e1ngulo de fase y la impedancia, la reactancia, la resistencia y la BIVA, y un equipo multifrecuencia para el IR <sup><a href=\"#ref-6\">6<\/a>,<a href=\"#ref-19\">19<\/a><\/sup>.<\/li>\n<li>Utilizar el mismo equipo, el mismo software, la misma ecuaci\u00f3n y el mismo modo de an\u00e1lisis en cada medici\u00f3n <sup><a href=\"#ref-5\">5<\/a><\/sup>.<\/li>\n<li>Conservar el mismo tipo de electrodos y el mismo posicionamiento <sup><a href=\"#ref-5\">5<\/a>,<a href=\"#ref-6\">6<\/a><\/sup>.<\/li>\n<li>Medir en las mismas condiciones: misma hora, misma posici\u00f3n, misma temperatura ambiente y mismo estado de ayuno <sup><a href=\"#ref-5\">5<\/a><\/sup>.<\/li>\n<li>Registrar la presencia de edemas, ascitis e implantes met\u00e1licos <sup><a href=\"#ref-5\">5<\/a><\/sup>.<\/li>\n<\/ul>\n<h3>C\u00f3mo interpretar<\/h3>\n<ul>\n<li>Comenzar por los par\u00e1metros brutos (\u00e1ngulo de fase, IR), luego la BIVA para evaluar la hidrataci\u00f3n y la masa celular, y por \u00faltimo las estimaciones de la BIA cl\u00e1sica <sup><a href=\"#ref-5\">5<\/a>,<a href=\"#ref-6\">6<\/a>,<a href=\"#ref-9\">9<\/a><\/sup>.<\/li>\n<li>Considerar los valores absolutos, comparados con referencias adaptadas a la edad, al sexo y al equipo, as\u00ed como su evoluci\u00f3n en el tiempo <sup><a href=\"#ref-6\">6<\/a>,<a href=\"#ref-18\">18<\/a>\u2013<a href=\"#ref-20\">20<\/a><\/sup>.<\/li>\n<li>Interpretar siempre los resultados en el contexto cl\u00ednico <sup><a href=\"#ref-5\">5<\/a><\/sup>.<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Limitaciones<\/h3>\n<ul>\n<li>Desviaci\u00f3n respecto a la poblaci\u00f3n de referencia. La exactitud de las ecuaciones de predicci\u00f3n de la BIA disminuye cuando las caracter\u00edsticas del paciente difieren de las de la poblaci\u00f3n en la que se desarrollaron estas ecuaciones <sup><a href=\"#ref-5\">5<\/a><\/sup>. Por lo tanto, se impone prudencia en las situaciones extremas, como un desequilibrio o una sobrecarga h\u00eddrica grave, los cuidados intensivos o una caquexia grave, cuando no se dispone de ninguna ecuaci\u00f3n espec\u00edfica <sup><a href=\"#ref-5\">5<\/a>,<a href=\"#ref-21\">21<\/a><\/sup>.<\/li>\n<li>Baja especificidad del \u00e1ngulo de fase. Un \u00e1ngulo de fase bajo puede traducir una desnutrici\u00f3n, una sobrecarga h\u00eddrica o una inflamaci\u00f3n <sup><a href=\"#ref-6\">6<\/a><\/sup>.<\/li>\n<li>Distribuci\u00f3n del agua extracelular. La BIVA no permite distinguir ni el l\u00edquido intravascular del l\u00edquido intersticial dentro del compartimento extracelular, ni la localizaci\u00f3n anat\u00f3mica de este l\u00edquido <sup><a href=\"#ref-5\">5<\/a>,<a href=\"#ref-21\">21<\/a><\/sup>.<\/li>\n<li>Comparabilidad. Las mediciones no son intercambiables de un equipo a otro, ya se trate del \u00e1ngulo de fase, del IR o de la BIVA. Por lo tanto, conviene utilizar el mismo equipo a lo largo de todo el seguimiento <sup><a href=\"#ref-5\">5<\/a>,<a href=\"#ref-6\">6<\/a>,<a href=\"#ref-19\">19<\/a>,<a href=\"#ref-22\">22<\/a><\/sup>.<\/li>\n<\/ul>\n<h2>La desnutrici\u00f3n, una cuesti\u00f3n de calidad de la atenci\u00f3n: perspectivas actuales<\/h2>\n<p>Hasta la fecha, no existe una definici\u00f3n consensuada espec\u00edfica de la desnutrici\u00f3n hospitalaria. La Haute Autorit\u00e9 de sant\u00e9 (HAS) define la desnutrici\u00f3n como un estado de desequilibrio nutricional caracterizado por un balance energ\u00e9tico y\/o proteico negativo <sup><a href=\"#ref-1\">1<\/a>,<a href=\"#ref-2\">2<\/a><\/sup>. En el medio hospitalario, generalmente est\u00e1 ligada a la enfermedad, con o sin inflamaci\u00f3n <sup><a href=\"#ref-23\">23<\/a><\/sup>. Su diagn\u00f3stico puede apoyarse en los criterios GLIM, que asocian criterios fenot\u00edpicos y etiol\u00f3gicos <sup><a href=\"#ref-3\">3<\/a>,<a href=\"#ref-24\">24<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>La desnutrici\u00f3n puede estar presente desde el ingreso o aparecer durante la estancia. Se habla entonces de <em>desnutrici\u00f3n adquirida en el hospital<\/em> (hospital-acquired malnutrition, HAM). Su definici\u00f3n var\u00eda seg\u00fan los estudios, principalmente debido a criterios diagn\u00f3sticos y plazos de evaluaci\u00f3n diferentes <sup><a href=\"#ref-10\">10<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>Varios sistemas de salud miden ahora activamente la desnutrici\u00f3n y su atenci\u00f3n en sus dispositivos de evaluaci\u00f3n de la calidad de la atenci\u00f3n, con el fin de seguir el desempe\u00f1o de los establecimientos e impulsar procesos de mejora <sup><a href=\"#ref-25\">25<\/a>,<a href=\"#ref-26\">26<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>En Australia, la desnutrici\u00f3n forma parte de las 16 complicaciones adquiridas en el hospital (Hospital-Acquired Complications, HAC) seguidas a nivel nacional. Una desnutrici\u00f3n aparecida durante la estancia se considera por lo tanto all\u00ed una complicaci\u00f3n evitable, objetivo de estrategias de prevenci\u00f3n y de reducci\u00f3n del riesgo <sup><a href=\"#ref-25\">25<\/a><\/sup>. En Estados Unidos, el Global Malnutrition Composite Score (CMS986) eval\u00faa desde 2024 la calidad de la atenci\u00f3n nutricional de los pacientes hospitalizados de 65 a\u00f1os o m\u00e1s. Rebautizado como Malnutrition Care Score, se aplica desde 2026 a todos los adultos de 18 a\u00f1os o m\u00e1s <sup><a href=\"#ref-26\">26<\/a><\/sup>. Aunque no se dirige espec\u00edficamente a la desnutrici\u00f3n adquirida en el hospital, convierte la atenci\u00f3n nutricional en un indicador medible de la calidad de la atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Este movimiento sigue siendo reciente y desigual. La desnutrici\u00f3n adquirida en el hospital contin\u00faa siendo dif\u00edcil de medir, ante la falta de consenso sobre su definici\u00f3n, sus criterios diagn\u00f3sticos y el plazo de evaluaci\u00f3n <sup><a href=\"#ref-10\">10<\/a><\/sup>. Remediarlo requerir\u00e1 mediciones objetivas y repetibles del estado nutricional a lo largo de toda la estancia. Una evaluaci\u00f3n estandarizada de la composici\u00f3n corporal, basada en particular en los par\u00e1metros brutos de la BIA y en la BIVA, podr\u00eda contribuir a este objetivo y ayudar a hacer de la desnutrici\u00f3n hospitalaria, hoy reconocida como una preocupaci\u00f3n, un evento medible y evitable.<\/p>\n<h2>Referencias<\/h2>\n<ol class=\"references\">\n<li id=\"ref-1\">Haute Autorit\u00e9 de sant\u00e9, F\u00e9d\u00e9ration fran\u00e7aise de nutrition. <em>Diagnostic de la d\u00e9nutrition de l&#x27;enfant et de l&#x27;adulte<\/em>. Recommandation de bonne pratique\u00a0; 2019. Voir aussi\u00a0: Delarue J, Desport JC, Dubern B, et al. Prat Nutr. 2020;16(63):28-33.<\/li>\n<li id=\"ref-2\">Haute Autorit\u00e9 de sant\u00e9, F\u00e9d\u00e9ration fran\u00e7aise de nutrition. <em>Diagnostic de la d\u00e9nutrition chez la personne de 70 ans et plus<\/em>. Recommandation de bonne pratique\u00a0; 2021.<\/li>\n<li id=\"ref-3\">Jensen GL, Cederholm T, Correia MITD, et al. 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