Estudio de caso – Desnutrición relacionada con el envejecimiento

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(El idioma original de este artículo es francés, las gráficas se muestran de capturas reales en el idioma original)

La desnutrición es un estado que se caracteriza por una pérdida de masa corporal superior al 5% en 1 mes según la Haute Autorité de Santé (Autoridad Nacional de Salud de Francia)¹, que puede desarrollarse durante el envejecimiento. Sus causas son generalmente una disminución de la ingesta alimentaria asociada a un aumento de la degradación de proteínas². Una desnutrición moderada puede ser responsable de un estado de fragilidad en las personas mayores, es decir, una vulnerabilidad a eventos que podrían degradar rápidamente la calidad de vida o incluso el estado de salud de la persona (patología, riesgo de caídas, etc.). Cuando la desnutrición es severa, incluso puede provocar la muerte del individuo, por lo que es primordial prevenirla y detectarla suficientemente temprano para manejarla de la manera más eficaz posible. En este contexto, la bioimpedancia es una herramienta eficaz y pertinente debido a su capacidad para evaluar rápidamente la composición corporal, lo que lleva a la Haute Autorité de Santé a recomendar su uso para la detección de la desnutrición¹. También es útil en el seguimiento y la evaluación de la composición corporal de una persona desnutrida para cuantificar los efectos del manejo nutricional.

En este estudio de caso, se presentará la composición corporal de una persona mayor con desnutrición para comprender las consecuencias de la desnutrición en la composición corporal y así facilitar su detección y manejo.

SexoFemenino
Edad80 años
Talla159 cm
Peso44,1 kg
IMC17,44 kg/m²
PatologíasDesnutrición

Análisis rápido

En primer lugar, podemos observar que esta persona tiene una masa grasa (-6,10 kg) y una masa muscular esquelética (-2,97 kg) muy por debajo de las referencias de salud para su edad, lo que demuestra la presencia de una desnutrición particularmente importante. De manera sorprendente, el nivel de hidratación de esta paciente es muy alto (+2,46 L), lo cual es una consecuencia de su desnutrición y cuyas posibles causas se explicarán más adelante en este estudio de caso. El índice de masa ósea también indica un déficit óseo significativo (-19%), característico de una osteopenia en esta paciente.

El valor del ángulo de fase para esta paciente está por debajo del límite inferior para su edad, lo que traduce su estado de salud muy degradado, lo que se confirma por el valor del índice de impedancia (IR) que supera ampliamente el umbral para las mujeres, que es de 0,82. Estos dos valores confirman que la desnutrición provoca una degradación importante del estado de salud de esta paciente, y con el tiempo, será pertinente 1) monitorear la evolución del estado fisiológico de esta paciente y 2) controlar los efectos del manejo nutricional sobre este.

Masa sin grasa, masa muscular esquelética apendicular y masa seca libre de grasa

El principal marcador diagnóstico de la desnutrición recomendado por la HAS (Autoridad Nacional de Salud de Francia) es el índice de masa sin grasa (FFMI) con un umbral de 15 kg/m² para las mujeres y 17 kg/m² para los hombres. En el caso de esta paciente, su FFMI es de 14,45 kg/m², lo que confirma que está desnutrida según estos criterios. Desde el punto de vista de la modelización de la composición corporal, la masa sin grasa corresponde a todos los componentes del cuerpo humano excepto los lípidos del tejido adiposo, es decir, las proteínas, los minerales y el agua. Entre los órganos que componen la masa sin grasa, los músculos esqueléticos son los mayoritarios, con una proporción de 48 a 55% según los individuos. Siendo responsables de la locomoción y de la capacidad para realizar las tareas de la vida cotidiana, es importante controlar la masa muscular en el contexto de la desnutrición. Aquí, podemos observar que la masa muscular esquelética apendicular, es decir, de los miembros, está 2,26 kg por debajo de la referencia de salud con un índice de masa muscular esquelética apendicular (ASMI) de 5,03 kg/m², lo que confirma la presencia de sarcopenia en esta paciente. Estos resultados muestran que la desnutrición severa provoca una disminución muy significativa de la masa muscular esquelética de la paciente y, por lo tanto, de su capacidad para realizar las tareas de la vida cotidiana, incluso las más simples.

La masa sin grasa y la masa muscular esquelética son dos compartimentos con altos índices de hidratación (73,2% y 75% respectivamente), por lo que una reducción de estas dos masas podría ser causada por deshidratación, un evento frecuente en las personas mayores. Por lo tanto, es necesario comprobar si estos déficits son causados por una disminución de la masa proteica global, lo que se puede verificar mediante la masa seca libre de grasa. En el caso de esta paciente, la sobrehidratación observada en el análisis rápido sugiere fuertemente un déficit de masa proteica, lo cual se confirma con el valor de masa seca libre de grasa, que está 0,94 kg por debajo de la referencia de salud.

Hidratación

Como se mencionó en el análisis rápido, la paciente presenta una sobrehidratación elevada tanto en el agua total (+2,37 L) como en la hidratación sin grasa (+2,46 L), que corresponde al volumen total de agua sin el agua del tejido adiposo. Este resultado puede parecer sorprendente considerando la alta prevalencia de deshidratación en esta población, pero la presencia de edema sistémico es común en la desnutrición, particularmente si es severa³. Este edema podría tener dos orígenes:

  • Degradación de la matriz extracelular, particularmente en los vasos sanguíneos, asociada a una disminución de la capacidad de drenaje del sistema linfático, lo que provoca una acumulación de agua en los tejidos intersticiales⁴.
  • Daño muscular e inflamación localizada provocados por la desnutrición, que son responsables de edemas intramusculares como se puede observar en las miopatías⁵.

En consecuencia, la acumulación de agua puede ser extracelular (acumulación en los tejidos intersticiales) o intracelular (edemas intramusculares), lo cual puede determinarse mediante las secciones «Equilibrio hídrico» y «Equilibrio hídrico sin grasa».

En el caso de esta paciente, podemos observar una sobrehidratación intracelular importante en estas dos secciones, lo que sugiere la presencia de edemas intramusculares y poca acumulación de agua en los espacios intersticiales. Sin embargo, aunque la mayor parte del exceso de agua es intracelular, también hay un excedente de 450 mL a nivel extracelular, lo que muestra una acumulación hídrica más modesta en el espacio extracelular.

Masa grasa con hidratación constante y contenido mineral óseo

La desnutrición se caracteriza generalmente por una disminución de la ingesta diaria de alimentos que el organismo compensa de dos maneras:

  • Degradando las proteínas intramusculares para proporcionar los aminoácidos necesarios para la síntesis de proteínas que aseguran el funcionamiento de otros órganos.
  • Degradando los lípidos del tejido adiposo para proporcionar la energía necesaria para el funcionamiento del organismo.

En consecuencia, es importante monitorear el porcentaje de masa grasa para determinar si el organismo es capaz de compensar el déficit energético, particularmente mientras la gestión nutricional permite un retorno al funcionamiento fisiológico normal. En el caso de esta paciente, presenta un porcentaje de masa grasa de 18,18%, lo que representa un déficit de 6,10 kg en comparación con la referencia de salud, indicando que tiene una masa grasa reducida pero aún suficiente para compensar el déficit energético.

Por el contrario, la paciente presenta un déficit de 360 g de contenido mineral óseo, lo que indica la presencia de osteopenia y, por lo tanto, un mayor riesgo de fractura en caso de caída. Considerando su baja masa muscular, es extremadamente probable que tenga dificultades para moverse o mantenerse en pie, lo que también aumenta el riesgo de caídas. Durante la gestión nutricional, es necesario también proporcionar suficientes minerales y nutrientes para promover un retorno a un valor normal de la masa ósea.

Conclusión

La desnutrición es un estado patológico que se caracteriza por una pérdida de masa proteica que conduce a una disminución de la masa sin grasa y de la masa muscular esquelética, como en el caso de esta paciente. Estos dos parámetros son los más útiles y relevantes para detectar y manejar la desnutrición; sin embargo, también es necesario verificar la hidratación si hay edema presente, así como la masa grasa y el contenido mineral óseo, para ajustar el plan de manejo.

Referencias

  1. Haute Autorité de Santé [Internet]. [cité 21 déc 2022]. Diagnostic de la dénutrition de l’enfant et de l’adulte. Disponible sur: https://www.has-sante.fr/jcms/p_3118872/fr/diagnostic-de-la-denutrition-de-l-enfant-et-de-l-adulte
  2. Cruz-Jentoft AJ, Kiesswetter E, Drey M, Sieber CC. Nutrition, frailty, and sarcopenia. Aging Clin Exp Res. févr 2017;29(1):43‑8.
  3. White JV, Guenter P, Jensen G, Malone A, Schofield M, Academy Malnutrition Work Group, et al. Consensus statement: Academy of Nutrition and Dietetics and American Society for Parenteral and Enteral Nutrition: characteristics recommended for the identification and documentation of adult malnutrition (undernutrition). JPEN J Parenter Enteral Nutr. mai 2012;36(3):275‑83.
  4. Gonzales GB, Njunge JM, Gichuki BM, Wen B, Ngari M, Potani I, et al. The role of albumin and the extracellular matrix on the pathophysiology of oedema formation in severe malnutrition. EBioMedicine. 7 avr 2022;79:103991. 5.
  5. Poliachik SL, Friedman SD, Carter GT, Parnell SE, Shaw DW. Skeletal muscle edema in muscular dystrophy: clinical and diagnostic implications. Phys Med Rehabil Clin N Am. févr 2012;23(1):107‑22, xi.

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